dimarts, 11 de juny del 2019

Recomendación

¡Hola a todos!

Hoy paso por aquí para hablaros de una forma de obtener bonificaciones por hacer compras online. Una amiga me lo recomendó, y si compráis habitualmente por internet como lo hago yo, es interesante que os registréis en Beruby. Es una web que una vez te registras, te ofrece un tanto por ciento de cashback de tus compras. Puedes obtener descuentos en viajes, alimentación, ropa... hay tiendas como Aliexpress, Lookfantastic, Douglas, Fnac, TripAdvisor... 

Es fácil usarlo y poco a poco vas acumulando dinero que puedes ingresar en tu cuenta. Y comprar, vas a comprar igual, pero si lo haces a través de Beruby, puedes llegar a ahorrarte un dinerillo!

¡Espero que os registréis y me contéis vuestras experiencias!

¡Hasta pronto!

diumenge, 26 de maig del 2019

Tortitas de plátano

¡Hola!
Hace poco he abierto una cuenta de instagram donde voy colgando fotos de nuestra vida diaria y cuando he colgado una foto de nuestro desayuno ha tenido un montón de “likes”! Aquí os pongo la receta por si la queréis hacer vosotros.

Ingredientes
2 plátanos de Canarias maduros
240 ml de leche (yo le he puesto desnatada pero se puede poner cualquiera que uséis habitualmente)
2 tbsp de aceite de AOVE suave
115 gr de harina de todo uso
85 gr de harina integral
1 tbsp de levadura tipo royal
1/4 tsp de bicarbonato
1/2 tsp de sal
2 tbsp de azúcar
1 tsp de pasta de vainilla

Preparación


  1. Poner en un bol todos los ingredientes y batir con una batidora de mano hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
  2. En una sartén antiadherente engrasada y caliente, ir formando las tortitas. ¡Cuidado! Estas tortitas se hacen mejor a fuego medio. Cuando veáis que empiezan a salir burbujas por el centro de la tortita es momento de darles la vuelta con ayuda de una espátula.
  3. Una vez tengáis vuestras tortitas hechas es momento de servirlas con lo que más os guste. A mi me gustan con chocolate del 70% fundido, frutos rojos y avellanas o nueces.
Espero que os gusten y que si las preparáis, sacadle foto y etiquetadme en Instagram @madrealbordedelataquedenervios

La receta en la que me he inspirado la he encontrado en Pinterest

¡Hasta pronto!

dimecres, 22 de maig del 2019

Llenar la despensa

¡Hola a todos!

Sí... ya sé que hace mucho que no escribo... la verdad es que me pensaba que tenía bastantes ideas para ir escribiendo más a menudo, pero ¡el tiempo vuela!.

Hoy os vengo a hablar de llenar la despensa. Pero no en sentido literal, de ir al súper y cargar para la semana, no, os vengo a hablar de nuestra despensa, la despensa interior.

No sé si os suena el dicho "Sacar y no poner, echa la casa a perder" ¡pues es una verdad como un templo! En mi caso, durante mucho tiempo he tenido la sensación que he dado, he escuchado, he corrido mucho por y a los demás sin tener en cuenta que yo también necesitaba que me dieran, me escucharan y corrieran por mi. Pero ¿sabéis qué? Nadie lo hacía. ¿Y sabéis lo peor? Que ni tan siquiera yo lo hacía. Hasta que no tuve problemas de salud no me dí cuenta cuánto necesitaba tener un ratito para mi, siempre iba mirando el reloj, pendiente de los horarios en el trabajo, del tren, de las extraescolares de mi hija... Necesitaba poder parar, respirar, ser consciente de lo que hago y con qué propósito lo hago, disfrutar de una serie, de ensuciarme las manos haciendo scrapbooking, de cocinar  por placer, salir a andar... 

El psicólogo al que acudía cuando nos diagnosticaron a Martina y que me ayudó a gestionar mis emociones me dijo: 

Para poder estar bien con los demás, debes estar bien contigo mismo. Si hay algo que no te gusta, cámbialo

¿A que parece fácil? ¿A que sí? Pues no lo es. Así que lo que empecé por cambiar fue introducir unas caminatas varios días a la semana. Tengo la suerte que donde vivo enseguida encuentras algún camino para andar entre viñedos. Al principio me costó, siempre encontraba alguna excusa... hasta que empecé a salir con una de mis cuñadas. Nos obligábamos a salir ni que fuera día sí, día no. Y a día de hoy mi cuñada ya no sale conmigo por motivos que no vienen a cuento, pero salgo con otras mujeres que, como yo, también necesitan llenar su despensa. Después de salir me encuentro bien, orgullosa de ser capaz de andar unos cuantos quilómetros; me siento bien por haber hablado, de haber escuchado y de haber arreglado el mundo ni que sea por un rato. Además, si hay algún día que no salgo, lo echo de menos, me noto más irritable, más enfadada con el mundo. 

Así pues, aquí viene mi consejo: si os notáis sobrepasados, con la sensación de ser una bola de pinball en una partida demasiado larga parad y pensad qué podéis hacer por vosotros.

¡Un saludo y hasta pronto!






dimarts, 2 d’abril del 2019

Mis inicios en la maternidad...

¡Hola! 

Hace días que no escribo, pero hoy lo voy a hacer y aviso que ¡va a ser un texto largo!
Hoy os vengo a hablar de mi introducción a la maternidad, con el nacimiento de mi hija Martina y como nos ha ido en estos 8 años.

Martina fue una bebé deseada, querida, tranquila y curiosa. Hicimos lactancia materna, comió triturados hasta que pidió comer como nosotros... respetamos sus tiempos de desarrollo: no forzamos a andar, no forzamos a comer, no forzamos a quitar el pañal... La podíamos llevar a todas partes, jugaba, reía, le encantaban las cosquillas, etc. A nuestro entender era una niña más, con su desarrollo normal. O eso era lo que nosotros creíamos.

Sobre los 18 meses, Martina dejó de decir "papa" y "mama". Solo decía "agua", "jamon" pero se sabía los diálogos de Pocoyó... Mi suegra, que había trabajado como maestra durante toda su vida y nos ayudaba con mi hija nos comentó un día : a esta niña le pasa algo, no sé el qué, pero algo le pasa. Como estábamos cerca de que empezara P2 en el colegio donde ella había trabajado, le comenté que esperáramos a ver como empezaba el colegio porque igual, al estar con más niños de su edad, tendría otros modelos y evolucionaría. No fue así. Al mes de haber empezado el curso, nos concertaron una reunión con su maestra y con la psicóloga de la escuela. Nos comentaron que veían a Martina adaptada a la escuela (iba contenta, no lloraba cuando nos íbamos...) pero nos comentaron que tenía unas conductas inadecuadas, que no hablaba y que a pesar de ser de las mayores de la clase (Martina nació en enero), todavía llevaba pañal y no parecía tener intención de dejarlos. Nos recomendaron ir al CDIAP (Centro de Desarrollo Infantil y Atención Precoz). Nosotros, como padres primerizos y responsables aceptamos que nos derivaran. 

Cuando hicimos la primera visita en el CEDIAP de nuestro pueblo, dos psicólogas nos avasallaron a preguntas: como había ido el embarazo de Martina, como había sido el parto, tipo de alimentación, como era su sueño, cuando empezó a gatear, a andar... y llegamos a la cuestión de sus conductas: cuando tenía sed, lo pedía ella? Cuando quería jugar a algo, lo pedía ella? Seguía las rutinas de la clase? La respuesta a todas esas preguntas era que NO. Allí ya saltaron las alarmas y nos dejaron unos cuestionarios para que los rellenaran en la escuela y otros para nosotros. Una vez en casa, repasamos los cuestionarios y vimos que eran cuestionarios para diagnosticar el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Jarrón de agua fría. Nos pusimos a rellenarlo y vimos que muchas de las cuestiones que se nos planteaban con Martina no se aplicaban, pero otras que sí. Cuando ya tuvimos nuestro cuestionario y el de la escuela cumplimentado y en manos del CEDIAP solo teníamos que esperar a que nos dijeran qué pasaba con Martina. Si habíamos empezado con la reunión del cole en octubre, en marzo nos confirmaban en el CEDIAP que Martina puntuaba en TEA: Tenía problemas con la intención comunicativa, tenía un lenguaje muy limitado para tener 27 meses, se escapaba en clase, le encantaba estarse horas con un palo de agua que había en clase (tanto que su profesora tubo que esconderlo...), no miraba a los ojos, no respondía siempre a su nombre... Os podéis imaginar como nos sentimos... 

Cuando nos dieron el diagnóstico, yo no podía parar de llorar. Llorar por impotencia, por miedo a la incertidumbre, llorar por Martina porque no sabía si podría a llegar a ser una persona adulta independiente, por si sería una niña aceptada en el colegio, si sufriría bullying como lo sufrí yo... la psicóloga que nos acompañaba nos dijo que no nos podía decir si Martina hablaría ni como evolucionaría. Cuando le preguntamos en qué se basaba para dar ese diagnóstico nos soltó con un "o se está dentro del espectro o se está fuera, puntúa o no puntúa". Esa fue su respuesta. Y lo que más me dolió en ese momento fue, que al ver mi reacción, comentó: "todos queremos que nuestros hijos sean médicos o abogados". Allí no puedo más y le espeté: "yo lo que quiero para mi hija es que sea feliz. Si lo tiene que ser siendo médico, le pagaré la carrera de medicina cueste lo que cueste, pero si es feliz siendo costurera, yo seré la que le compre su primera máquina de coser". 

Después de esa reunión, tuvimos claro que nos teníamos que poner manos a la obra para estimular a Martina. Decidimos que si el principal problema era su lenguaje, íbamos a buscar un profesional que la ayudara. Aquí sí que tuve que tirar de conocidos, amigas de la universidad, hermanas de amigas... Gracias a una compañera de universidad durante un par de cursos y que ahora es logopeda en su centro en Vilanova i la Geltrú (Centre Aprèn+) nos recomendó que empezáramos terapia con una amiga suya que trabajaba en nuestro pueblo. ¡No se lo agradecemos lo suficiente! M enseguida conectó con Martina, nos desaconsejó usar pictogramas puesto que Martina tenía lenguaje (ecolálico, pero lo tenía) y cuando la peque salía de sus sesiones veíamos que avanzaba. 

Otra terapia que probamos por recomendación de una psicóloga infantil hermana de una amiga fue la Integración Sensorial. Contactamos con el CEIB  y nos propusieron de hacer una semana de terapia intensiva. Decidimos probar, total, no le haría ningún daño. Teníamos que intentarlo. Que como fue? Me cambiaron a Martina en tres días. Literal. Iba cogida de mi mano por la calle, hablaba más, miraba más a los ojos, tenía más intención comunicativa... des de aquel intensivo se sucedieron unos cuantos más, además de apuntarla a las colonias urbanas y a las colonias de una semana en una casa de colonias. 

Además, continuó con sus sesiones semanales de psicóloga en el CEDIAP hasta los 5,5 años y cuando nos dieron el alta, continuó con las visitas en el CSMIJ y con psicóloga privada.

A día de hoy, en el que Martina tiene 8 años y ya va a segundo de primaria en la misma escuela que empezó, tengo claro que todo lo que hemos hecho ha tenido una repercusión positiva para su desarrollo. Es una niña querida en la escuela, todo el mundo la conoce, es feliz en su clase participando de las actividades diarias, trabajando como lo hacen sus compañeros. También hay que decir que las profesoras que ha tenido Martina durante su tiempo escolar se han preocupado de entenderla y de que sus compañeros quisieran estar con ella. Fuera de la escuela, es una niña que disfruta con sus clases de pintura, de música y de Mugendo. 

Creo que mi hija es un ejemplo de como se puede tirar adelante si los distintos actores se coordinan y aúnan sus fuerzas para que ella salga adelante. Des de su familia, la escuela, los terapeutas que la han tratado durante todo este tiempo, los profesores de las extraescolares que se preocupan por ella... Todos vemos que vivimos en una sociedad diversa que ya se refleja en los niños pequeños. Si de adultos queremos respeto, empatía y cooperación con nuestros compañeros, debemos transmitirlo a nuestros pequeños, sean nuestros hijos, sobrinos, vecinos o hijos de amigos. 

Hoy es el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo. Es por eso que he escrito esta entrada. Porque el inicio de mi maternidad vino vinculado con este trastorno que va a vivir con nosotros para siempre. Des de este pequeño espacio de internet, quiero pedir más tolerancia a la diversidad, más inclusión y más empatía en nuestra sociedad. Soy consciente que Martina ha trabajado duro para poder llegar hasta donde ha llegado y le (nos) queda mucho trabajo para que llegue a tener una vida autónoma, pero no nos rendiremos. 

Gracias por leer nuestra historia y espero que a partir de ahora cuando veáis a un niño con una rabieta descomunal que no la calma nada, o que veáis que se tapa los oídos ante un sonido fuerte, o que se escapa corriendo... no lo juzguéis. No sabéis qué está viviendo esa familia, ni ese niño. 

¡Hasta pronto!

divendres, 15 de febrer del 2019

Los virus...

¡Hola!

Ya vuelvo a estar por aquí... como os comenté en la anterior entrada, los virus llegaron la semana pasada a mi casa con el pequeño y contagió a la mayor... La pediatra me comentó que el proceso duraría una semana, y así ha sido...

Con el pequeño lo pasamos mal porqué no quería comer nada, estaba muy débil, dormía bastante pero a los 3 días ya empezó a remontar, a querer comer... y puedo decir que ahora ya está al 100%!

Con la mayor estamos siguiendo el mismo patrón, pero ahora con 8 años, distraerla hasta que se cure sin tirar de pantallas está siendo todo un reto. Jugamos a cartas, hacemos alguna receta juntas... pero lo que más le ha gustado han sido estos rotuladores.  Los descubrimos en casa de una de mis cuñadas y Martina se quedó prendada! No tardé en pedirlos en amazon y he de decir que estoy encantada. Se limpian muy bien con una bayeta en seco, son en base a agua y los colores son bastante bonitos!

Os dejo una foto de mi artista en plena acción:


El enlace es del programa de afiliados de Amazon. Así, por cada compra, me ayudais a mantener la subscripción Prime de su web.

¡Espero que os haya gustado!

¡Hasta pronto!

dimecres, 13 de febrer del 2019

Mis propósitos para el 2019


Sí, lo sé... estamos a mediados de febrero y aquí vengo yo con mis propósitos 🙋 Ya me iréis conociendo y viendo que soy un pequño desastre...

Hace días que quiero escribirlos, pero entre un suceso vital (in)esperado, los virus que han colonizado mi casa y demás quehaceres, me ha sido imposible ponerme a escribir esta entrada hasta ahora... Y os preguntaréis: ¿y porqué la escribe? Pues porque así creo que es como que si lo tengo escrito debo hacerlo, es como un deber. De esta forma, cuando se acabe el año, podré recuperar la entrada y deciros si los he cumplido o no.

Pues ahí van, mis propósitos para el 2019!


  1. Empezar el blog e ir añadiendo entradas de forma regular.
  2. Maquillarme cada día.
  3. Cuidarme de forma que pueda bajar de peso.
  4. Dejar mi casa como si fuera de Marie Kondo.



Pues bien, como ya llevamos un tiempecito con el 2019, os puedo decir que ya he empezado a trabajarlos. El primer propósito lo iréis viendo vosotr@s. El segundo, solo os diré que me he comprado un pintalabios de Bobbi Brown (es este) y pienso ponérmelo cada día antes de salir de casa! Por lo que respecta al tercero, he empezado a hacer unos cambios de hábitos alimentícios que me ha aconsejado una endocrina y ya llevo 5 quilos perdidos! De momento lo llevo muy bien y creo que voy a poder seguir sus pautas una vez llegado a mi peso. Y ya por último, he querido reorganizar pequeñas áreas de mi casa, por no decir pequeños muebles o partes de habitaciones para ir haciendo limpieza de trastos y cosas inútiles que hemos ido guardando. Es una cosa que llevo mucho tiempo arrastrando y me he decidido a hacerlo poco a poco para poder ver pequeños logros. Espero no dejar de hacerlo!

¡Pues hasta aquí mi post de hoy! ¡Espero que vayáis entrando para ver como evolucionan mis propósitos!

¡Hasta pronto!

dimecres, 2 de gener del 2019

El porqué de este blog


¡Hola! Si habéis llegado hasta aquí es o bien porqué sois madres y estáis a punto de que os de un parraque con vuestros retoños o bien porqué Google os ha gastado una broma... Sea como sea, ¡sed bienvenidos a mi humilde blog!

Uno de mis propósitos de este nuevo año 2019 es el de empezar a escribir un blog sobre mis vivencias como madre. Y pensaréis: ¿otro blog de otra madre? pues sí, porqué de madres hay tantas como mujeres han dado (o no) a luz, y cada maternidad es un mundo. Básicamente, el principal objetivo es plasmar mis experiencias con Martina (una mujercita que en breve cumplirá ocho años) y Aran (un pequeño terremoto de 2 años con muchas ganas de comerse el mundo).

Así pues, espero que os gusten mis escritos y os animo a comentarlos siempre des del respeto.

¡Hasta pronto!




Recomendación

¡Hola a todos! Hoy paso por aquí para hablaros de una forma de obtener bonificaciones por hacer compras online. Una amiga me lo recomend...