dimecres, 22 de maig del 2019

Llenar la despensa

¡Hola a todos!

Sí... ya sé que hace mucho que no escribo... la verdad es que me pensaba que tenía bastantes ideas para ir escribiendo más a menudo, pero ¡el tiempo vuela!.

Hoy os vengo a hablar de llenar la despensa. Pero no en sentido literal, de ir al súper y cargar para la semana, no, os vengo a hablar de nuestra despensa, la despensa interior.

No sé si os suena el dicho "Sacar y no poner, echa la casa a perder" ¡pues es una verdad como un templo! En mi caso, durante mucho tiempo he tenido la sensación que he dado, he escuchado, he corrido mucho por y a los demás sin tener en cuenta que yo también necesitaba que me dieran, me escucharan y corrieran por mi. Pero ¿sabéis qué? Nadie lo hacía. ¿Y sabéis lo peor? Que ni tan siquiera yo lo hacía. Hasta que no tuve problemas de salud no me dí cuenta cuánto necesitaba tener un ratito para mi, siempre iba mirando el reloj, pendiente de los horarios en el trabajo, del tren, de las extraescolares de mi hija... Necesitaba poder parar, respirar, ser consciente de lo que hago y con qué propósito lo hago, disfrutar de una serie, de ensuciarme las manos haciendo scrapbooking, de cocinar  por placer, salir a andar... 

El psicólogo al que acudía cuando nos diagnosticaron a Martina y que me ayudó a gestionar mis emociones me dijo: 

Para poder estar bien con los demás, debes estar bien contigo mismo. Si hay algo que no te gusta, cámbialo

¿A que parece fácil? ¿A que sí? Pues no lo es. Así que lo que empecé por cambiar fue introducir unas caminatas varios días a la semana. Tengo la suerte que donde vivo enseguida encuentras algún camino para andar entre viñedos. Al principio me costó, siempre encontraba alguna excusa... hasta que empecé a salir con una de mis cuñadas. Nos obligábamos a salir ni que fuera día sí, día no. Y a día de hoy mi cuñada ya no sale conmigo por motivos que no vienen a cuento, pero salgo con otras mujeres que, como yo, también necesitan llenar su despensa. Después de salir me encuentro bien, orgullosa de ser capaz de andar unos cuantos quilómetros; me siento bien por haber hablado, de haber escuchado y de haber arreglado el mundo ni que sea por un rato. Además, si hay algún día que no salgo, lo echo de menos, me noto más irritable, más enfadada con el mundo. 

Así pues, aquí viene mi consejo: si os notáis sobrepasados, con la sensación de ser una bola de pinball en una partida demasiado larga parad y pensad qué podéis hacer por vosotros.

¡Un saludo y hasta pronto!






1 comentari:

  1. Hola buenos días!!
    Madre de tres te entiende a la perfección. Cuesta llenarla y más de cosas buenas, lo importante es encontrar a buenas personas que te aporten tranquilidad y una verdadera amistad y compañía pero si lo encuentras no las sueltes nunca, cuidalas. Muchas veces las tenemos y no nos damos cuenta porque estas en una etapa de tu vida que no les das la importancia que tienen.las personas vamos cambiando y tenemos que conocernos bien y saber tantos nuestros defectos como virtudes y lo mejor admitirlo a para poder superarlos y que nos acerquen a la gente que nos beneficia , dejando atrás las personas que nos resta energía. Un beso. Gran escrito, felicidades por el blog. Tu FAN de carpeta🤗

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